Cómo superar el miedo a volar

Cómo superar el miedo a volar

Andrea Patiño Ycaza y Carmen Ojeda Oquendo 

Hace unos meses se presentó en nuestro Centro un hombre cerca de los cincuenta años de edad que expresaba tener fobia a los aviones desde hace más de 15 años, debido a una mala experiencia del pasado y que había recibido varios tratamientos terapéuticos fallidos. Con la idea de reducir las sensaciones amenazadoras, puesto que por motivos laborales debe viajar mínimo dos veces al mes, el paciente decide empezar terapia para lograr enfrentar su fobia y tolerar el viaje.

Nuestro maestro Giorgio Nardone, director del Centro de Terapia Estratégica de Arezzo-Italia, diría que en estos casos “tenemos un miedo anticipatorio que se basa precisamente en el intento de anticipar y controlar el miedo, concentrándose sobre el propio miedo y haciendo que este aumente”. Es decir, mientras más intentemos tener el control de algo, más perdemos el control. Si bien es cierto, el miedo es una emoción que nos salva la vida pero también provoca miedo irracional ante la vida.

“Aprendí que el coraje no es la ausencia de miedo, sino el triunfo sobre él. El hombre valiente no es aquel que no siente miedo, sino el que conquista ese miedo”.

Nelson Mandela

Hemos podido observar que aquellas personas que tienen miedo a subirse en el avión, temen sobre todo la fase previa del vuelo. Evidenciamos que existen varias soluciones fracasadas que los pacientes ponen en práctica cuando se trata de volar, y el problema persiste en virtud de aquello que se hace para intentar resolverlo:

  1. Evitar subirse al avión y busca otros medios para viajar (bus).
  2. Pedir ayuda a otras personas: El paciente se crea un autoengaño pensando en que si se va acompañado o si se pide ayuda a quien viaja junto a él, así sea un desconocido, se sentirá protegido.
  3. Controlar las situaciones: Los pacientes expresan que mientras más intentan tener todo bajo control, terminan experimentando que ese intento los lleva al descontrol; empiezan a observar el ala del avión a ver si sale humo, por ejemplo.
  4. Consumir alcohol o pastillas: es muy común encontrar personas que usan alcohol o ansiolíticos para poder viajar más ‘relajados’.

Al inicio, dichos comportamientos podrían servir, pero luego los sujetos empiezan a sentirse incapaces de resolverlo por sí mismos. Bajo el enfoque de la Terapia Breve Estratégica, el terapeuta deberá cortar el círculo vicioso de las soluciones fallidas mencionadas con anterioridad.

El paciente mencionado, luego de 5 sesiones, logró realizar un viaje de más de 6 horas en el que utilizó las prescripciones indicadas y experimentó una sensación de tranquilidad, dejando a un lado las soluciones fracasadas. Pues como indica Nardone: “El miedo mirado a la cara se transforma en valor, el miedo evitado se convierte en pánico”.

Diferencias entre medicación y psicoterapia

¿Qué suele haber en el origen del miedo a los aviones ya volar en general? La mayoría de las ocasiones no hay causa específica, señalan las psicoterapeutas Andrea Patiño y Carmen Ojeda. Sin embargo, hay personas que han tenido una relación desafortunada y a partir de ahí asocian el miedo con estas situaciones. Algunos llegan a alimentarse de estímulos externos, como las noticias de accidentes catastróficos. Se fijan en el clima, revisan el modelo de avión en el que se van a subir.

Esto no es un miedo sano. El miedo sano hace que, al estar a punto de enfrentar un desafío, se sobreestime el estado de alerta, permitiéndonos aumentar nuestro nivel de concentración y productividad.

En cambio, el miedo irracional paraliza, afectando una o varias áreas de la vida, convirtiendo el miedo en algo disfuncional y patológico en ciertos casos. Las especialistas citan a Montaigne: “El miedo es lo que más miedo me da”. 

Ahora, los métodos usuales para ‘adquirir valor’ tienen un efecto contrario. El alcohol es un estimulante que se convierte en depresor. La medicación, dicen Patiño y Ojeda, trabaja indirectamente en los neurotransmisores GABA (ácido gamma-aminobutírico), porque su acción directa es mayor a nivel de la corteza cerebral. Actualmente se utilizan las benzodiacepinas.

¿Qué ofrece la Terapia Breve Estratégica (TBE) en el caso del miedo irracional?

A diferencia entre medicación, que baja el sistema de alerta, la TBE hace consciente a la persona de que el sistema de alerta es una forma de reaccionar de su cuerpo, y entonces podrá responder de manera funcional, evitando conductas inadecuadas y repetitivas que, de una u otra forma, limitan su rendimiento y calidad de vida.

La TBE plantea de 10 a 12 sesiones. Si aun entonces no se han producido los resultados esperados, se necesitará otra forma de terapia, ya que en ocasiones no solo hay una fobia, sino una patología dual, es decir, la fobia se acompaña de otro diagnóstico. (D. V.)

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