“Nadear: hacer nada”

“Nadear: hacer nada”

Hace poco el diario argentino Clarín publicó un artículo llamado “No hagas nada por un rato, tu cerebro te lo va a agradecer”. Allí sostenía desde varios ángulos la necesidad de que aprendamos a dedicarnos al reposo mental. El descanso de la mente es un arte que reporta beneficios para nuestra salud física y psicológica.

He venido repitiendo que el estrés en algunos casos está causado porque sobreexigimos esa máquina maravillosa que es nuestro cerebro. Por ejemplo si trabajas durante 8 o 10 horas al día sin parar y en un ritmo intenso puede que estés saturando tu cerebro y poniéndolo en una situación límite. Ser multitasking, estar hiperconectado y sobreestimulado se considera actualmente un valor, es un elemento positivo. Si este hábito lo prolongas en meses y años, eso puede tener consecuencias en tu físico, tus estados de ánimo, emociones y por lo tanto en tu productividad y eficiencia.

Los holandeses han acuñado un término y han inventado una palabra para contrarrestar esta situación. Ellos tienen la palabra “nik” que significa “nada” y han creado una nueva palabra: “niksen” que significa “nadear”. Es un nuevo verbo que define lo que necesita el cerebro para poner sus ideas en orden, para organizar la información y los estímulos recibidos. “Nadear” sería lo contrario a mantener la mente ocupada todos los minutos del día. Afirmará el artículo del diario Clarín que cuidar nuestro cerebro, darle un merecido descanso de vez en cuando, puede marcar la diferencia”.

Por lo tanto te aconsejo lo siguiente:

  1. Aprende a tener pausas saludables en medio de tu trabajo diario. Lee por favor el post anterior “Aprende a desconectarte”.
  2. Haz un espacio en tu día para la meditación y la oración. Un momento de recogimiento en donde tu concentración esté dirigida exclusivamente al encuentro con Dios y contigo mismo.
  3. El deporte y el juego sano en familia o amigos puede ser una ocasión de descanso y renovación.
  4. Aprende a caminar. Da un paseo relajante, sin apuros contemplando lo que hay a tu alrededor.
  5. El smartphone no puede ser tu fuente de entretenimiento. Si tu teléfono es como un osito de peluche que te acompaña en la cama, ten la seguridad que en lugar de ayudarte a dormir , te está robando minutos importantes de descanso. Busca otros caminos para distraerte: aprende a conversar con plena atención hacia un amigo (a), toma con calma un café, camina y estírate: tu cerebro te agradecerá.

Tu cerebro no sólo necesita alimento, glucosa y oxígeno, también necesita descanso y del sano ocio. Sólo así se despertará la creatividad en tu vida.

 

José Alfredo Cabrera Guerra

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